Las vihuelas de mano, muy emparentadas con las vihuelas de arco, conservaron aspectos estructurales y decorativos medievales, como por ejemplo, su factura en piezas, ensambladas en difíciles marqueterías o su decoración taraceada.
Los epítetos con los que se definen su música y sus voces, no se refieren a parámetros de cantidad o intensidad sonora, sino que se dirigen a la descripción de sus cualidades, a los matices de un sonido deleitoso, apacible, dulce, melifluo, armonioso, suavísimo…
Nuestros instrumentos se han construido precisamente siguiendo estas mismas búsquedas, persiguiendo voces cálidas, ricas en armónicos, muy adecuadas para los que prefieren la pureza de un sonido íntimo, coherente con la estética y la sensibilidad de aquellos tiempos.

Este instrumento mantiene la traza geométrica de algunas vihuelas de la primera mitad del siglo XVI, como la que aparece en el tratado de Bermudo. En ellas los dos semicírculos que componen la caja resonante mantienen similares proporciones.
Vihuela llana, sin taracear
Lazo en boj, modelo de uno de los lazos de la vihuela Guadalupe. Admite diferentes versiones, tras la elección del modelo histórico o iconográfico con la participación del músico.


Vihuela taraceada
Construida con la geometría más habitual en el siglo XVI, taraceada según modelo del grabado de Luys de Milán y taraces copia de los de la vihuela Guadaluope. Lazo de boj.
Vihuela de piezas
Aros engarzados en marquetería de piezas según modelo de la vhuela Guadalupe, Cuello de piezas en maderas de Nogal y Boj. Cercos de nogal español (negro) y ciprés, tapa de abeto.


Vihuela de ébano con “lazo de treinta y seis”
Según ordenanzas y otros documentos, este tipo de vihuelas, construidas con en ébano, debían llevar lazos labrados en boj con gran primor, los llamados “lazos de treinta y seis”.
Vihuela acanalada
Según modelos de Belchior Dias y Chambure. Costillas en ébano, aunque pueden también construirse en jinjolero y otras maderas. Estas vihuelas, con su complejo “suelo”, pertenecían también al grupo de las vihuelas más elitistas.

En sus variadas hechuras, tamaños y formas, fueron instrumentos abundantísimos en toda la Edad Media y Renacimiento.
Aunque no se conserva ningún ejemplar original, gracias a la iconografía nosotros podemos recrearlas para ti

Espalda y costillas de ciprés, tapa de abeto. Mástil en pino albar, Diapasón y cordal en boj teñido de oropimente, al igual que el puente, en arce teñido. Taraceas en hueso y ébano. Escaques a la redonda en nogal negro español y hueso.
Es un buen ejemplo de vihuela de arco de brazo, o de hombro. Carece de alma, lo que no resta expresividad a sus voces, que amalgaman delicadamente con la voz humana. Su canto es dulce, evocador.


Vihuela de arco. Suelo, cuello y espalda de madera de nogal negro español, treinta años de curación. Diapasón y cordal moxóxilos, tallados en boj del Roncal. Tapa de armonía en madera vieja de pino de los Montes Universales talado a principios del siglo XVIII, procedente de un viejo mueble.
Vihuela de arco según modelo de un fresco pintado en una de las capillas de la catedral de Cuenca. Lamentablemente, este fresco se desprendió, desapareciendo su información para siempre. Gracias a una fotografía realizada por Pepe Rey, hemos podido conocer este modelo interesantísimo, de hombros elevados y tapa taraceada.

Construimos una gran diversidad de violas da gamba basadas siempre en instrumentos originales o en la iconografía. El modelo se elige tras conocer las aspiraciones del músico.
Como en el resto de los instrumentos, respetamos siempre los procesos, materiales, ornamentación y tratamiento de superficies de la forma más historicista posible.
Siempre es enriquecedor intercambiar impresiones para conocer las búsquedas del músico, antes y durante el proceso de construcción. Nos interesa adaptar los instrumentos a la sensibilidad del intérprete.




Arpas basadas en instrumentos originales o en la iconografía.
El modelo se elige y lo elaboramos para ti a mano con los mejores materiales.
